jueves, 19 de abril de 2018

Llegar antes que ti mismo.


Esta semana se han cumplido diez años de mi participación en el maratón de Sables. Y parece que fue ayer...
Diez años en los que han pasado muchísimas cosas; y como le pasa  a todo hijo de vecino, ha habido de todo; cosas buenas y malas.
Yo me quedo con las buenas, aunque suelen ser las malas, para bien o para mal, las que ayudan a crecer y forjarse como deportista o como persona.
Este blog es principalmente deportivo o al menos de motivación, pero todo lo que escribo es tornadizo y como tal, adaptable a la vida, al dia a dia.
Me gusta escribir, y al igual que el deporte, lo uso como terapia.
Luego que alguien lo lea o no, lo interprete o no, y le encuentre utilidad, eso para mí es un misterio. Pero, aquí queda.
Escúchate. Y escucha a tu cuerpo.
Porque muchas veces nos anticipamos tanto a los acontecimientos, que llegamos a vivir las situaciones antes que nosotros mismos. A mi me pasa mucho.   
Y entonces, es la intuición, ese mecanismo que la mayoría de las mujeres poseen y los hombres anhelamos, el gran aliado que te ayude a creer en tus suposiciones, y a hacer caso de las señales de tu cuerpo.  
Hay que ser siempre conscientes, que nuestra realidad más profunda es y debe ser el presente, ni el pasado ni el futuro. Al menos si queremos ir bien.
Para retos presentes, no nos vale lo en forma que estuvimos hace diez años, ni nuestro deseo de estarlo dentro de seis meses.
Y como en la vida, deberíamos pararnos a pensar: ¿cuántas de mis decisiones están influidas por el pasado o aún peor, por un futuro que además ignoro?.
Lo correcto seria usar el pasado para prevenir peligros que ya distinguimos, o saber previamente los sacrificios,  pero no como un indicador firme.
Pues eso nos aleja del presente, y hace que no lo vivamos plenamente.
Que hace unos años hicieras tal o cual marca, subieras tal o cual montaña, no tiene que ser gravamen para seguirlas haciendo.
Y seguramente si lo piensas bien, hasta te dé igual.
Porque ¿no es más importante saber vivir, disfrutar el presente?.
El camino deportivo, si es auténtico y dilatado, no debería ser nunca una lucha constante con tu propio yo.
En la vida hay que hacer una moderada combinación de improvisación y planificación.
Porque curiosamente, muchas veces, es el no planear e ir a favor de corriente, lo que te aleja de ella.
Por esto, si quieres hacer cosas, lograr tus retos, y ser feliz contigo mismo, debes estar ese paso por delante de ti mismo. Y no ponerte en situaciones no deseadas.
Recordar que para bien y para mal eres humano.
Y que la vida es un continuo proceso de aprendizaje. De prueba y error.
Aprende de ti mismo y a como estar un paso delante de tus decisiones impetuosas.
Auque ya tengo muy claro que la perfección en el deporte o en la vida, es algo a perseguir, pero no a obtener.
Todo comienza con uno mismo.
Desde la infancia empezamos a tener una imagen propia de quiénes somos, y cómo nos distinguimos físicamente, qué capacidades o talentos tenemos, y lo más difícil de aceptar, cuáles son nuestras debilidades.
Desde allí nos constituimos una imagen mental propia, y le vamos dando forma gracias a esas experiencias que vivimos (carreras, aventuras, etc...), y en gran medida a la convivencia con los demás.
Allí comienza otro problema.
Cuando lamentablemente damos demasiada importancia a lo que los demás dicen. 
Y ese concepto que tenemos de nosotros mismos lo dejamos en manos de otros, dándole valor a su opinión.
Es entonces cuando nos perjudicamos dudando, o dejando de creer en nuestras capacidades; esas que nos hacen únicos y son nuestra herramienta para lograr metas o deseos.
Dudamos de nuestras capacidades, actitudes, y perdemos la motivación.
Y de rebote nuestra autoestima baja y no encontramos motivos para actuar, para entrenar, para seguir adelante persiguiendo nuestros sueños.
Y bueno,... si no crees en ti mismo, entonces nadie tendrá un argumento para hacerlo.
Si no crees en ti mismo, cualquier esfuerzo que hagas por superarte será inútil.
Debemos acudir a la motivación, e ir por delante de nosotros mismos.
Repetirnos: no soy del montón, no fui producido en serie, soy único/a, original, diferente.
y si no, ¿porque nadie repite sus huellas digitales?.
Todos estamos surtidos con nuestra personalidad, capacidades, aptitudes y vínculos para intentar todo aquello que sea nuestro propósito durante esta presencia en la tierra. Y aquí para terminar, me viene al pelo el titulo de mi blog: “UNO ES LO QUE CREE QUE ES”. ¡A POR ELLO!

viernes, 13 de abril de 2018

CORRILOSOFADA Nº.....


La presentación del libro de mi buen amigo Paco, fue un rotundo éxito.
Y lo feliz que me hizo. Primero por él y como recompensa al enorme trabajo que llevaba detrás, y una pizquita por sentirme parte de esa su historia y del libro como uno de los prologuistas.
Para los que lo conocemos no fue una sorpresa, pero los que no lo conocían, creo que se marcharon cautivados por su peculiar personalidad y sentido del humor. Y ahora están leyendo sus historietas de corredor de pueblo, con las que muchos nos sentimos identificados.
Y entre las muchas e interesantes cosas que relató, se me quedó una frase que mas o menos ya conocía y que viene a decir:
"En esta vida, al final de la misma, puedes lamentarte por alguna cosa que hallas hecho; pero lo malo sería lamentarse por las que has dejado de hacer".
Es un concepto que siempre he tenido bastante claro, y que he tenido en la cabeza estos días.
E imagino que estimulado por este concepto, he comenzado a escribir una trasnochada filosofada casera de estas mías, que comienzan mientras corro ensimismado por el monte, y posteriormente, a modo de exorcismo, terminan vomitadas aquí en forma de manuscrito:
A lo largo de mi vida hasta ahora he llegado a varias conclusiones.
Conclusiones que pueden estar equivocadas, pero al fin y al cavo son mías y no hacen mal a nadie:
Pienso que persistentemente somos lo que hacemos para intentar cambiar lo que somos; y esta labor no se termina nunca.
Que el cielo nunca ayuda a la persona que no lo desean de verdad.
Que la verdadera suerte no se encuentra; Al igual que con los amigos, se siembra en los momentos dulces, y se recolecta en los amargos.
Que está muy bien compartir ideas, pero lo primordial en esta vida es compartir momentos.
Que los diferentes rumbos que tomamos durante nuestra vida, únicamente son diferentes formas de ver las cosas.
Que los seres humanos estamos concebidos para muchas cosas. Pero las más importantes deberían ser conocernos, comunicarnos, darnos, aprender unos de otros, y abrazarnos de muchas y diferentes formas. Otro gallo nos cantaría.
Que para bien o para mal, todos podemos transmitir o contagiar a los demás de nuestras aficiones, gustos o estados de ánimo.
Que no debemos confundir ser feliz EN tu vida, con ser feliz CON tu vida. Lo fundamental debería ser siempre, ser feliz CON tu vida.
Que tampoco, y más llegados a una edad, debemos confundir los recuerdos con la experiencia. Y hablo por mí.
Que el descontento, es la distancia que hay entre como vives, y como te gustaría. Y esa distancia hay que esforzarse en que no exista.
Por ello tu felicidad depende de cómo y que consideres tú el triunfo y el cómo alcanzarlo.
Que lo más importante en cualquier filosofía de vida debería ser sencillamente: “vivir y dejar vivir”.
Que la envidia es una proclamación publica de infelicidad y complejo de inferioridad, y ese miserable sentimiento, permanece mas en el corazón del envidios@ que lo que dura la dicha de aquellos a quienes envidian.
Hay un proverbio Ingles sobre esto que me gusta mucho:
 “Cuando apuntas a alguien con el dedo, ten siempre en cuenta que otros tres dedos te señalan a ti”.
En resumen, que hay momentos tristes a lo largo de la vida, pero como bien dijo Paco, lo más triste de una vida, es no saber aprovecharla.
Y llegados a este punto, “el deporte”.
Para mí el deporte es una terapia preventiva para multitud de afecciones.
Personalmente me fortalece y predispone para poder realizar esfuerzos físicos, sí, pero también mentales; Me relaja y sosiega; Me proporciona salud, pero sobre todo equilibrio mental.
Y si lo hago en vínculo con la naturaleza, es armonía y plenitud total.

lunes, 2 de abril de 2018

PROLOGO


¿Por qué escribir?
Muchas veces para compartir lo más valioso de nosotros mismos; nuestro sentir y nuestro pensar.
Hace meses Paco Jordán (Ornitorrinco), me contó su propósito de editar un libro.
Como todo lo que hace Paco, y comprendo muy bien; porque le apetecía, porque se lo pedía el corazón.
Un libro humilde de vivencias para él mismo y la gente que lo queremos.
Y me planteó  su deseo de que le escribiera un prólogo; Nos lo pidió a José Hernán y a mí.
Me sentí inmediatamente halagado, pero sobre todo contagiado por la ilusión que vi en sus ojos. Así que como no, acepté encantado.
Se supone que el prólogo de un libro viene a dar lustre o acreditar al autor. Lo de dar lustre no se bien, pero lo de acreditar al autor en este caso estaba chupado.
Y aunque sé que hay muchos lectores que se saltan el prólogo, como aperitivo de este (doy fe) deleitable libro escrito con su humor irónico y afectivo, comparto aquí mi prólogo escrito con amables, intimas y fraternales palmaditas de tinta. Para leer el de José Hernán deberéis haceros con el libro.
Porque para mí un buen libro es aquel que se comienza con expectativas y se termina con provecho. No digo más. Buen libro Paco.
Este próximo jueves  día 5 a las 20h en el bar Kafka de Barbastro, Paco presenta su librete. Su último desafío. Y allí estaremos para apoyarlo.  

PROLOGO

A finales de abril del año dos mil ocho, yo terminaba de regresar del maratón de Sables en Marruecos. Y, un domingo, como tantos otros con anterioridad, quedé para correr con mis amigos José Hernán, Rafa y Paco para relatarles mi experiencia. Aunque ya nos conocíamos, los últimos meses nos habían amistado mucho mas, cuando ellos afectuosos, acudieron a mi convocatoria invitando a quien quisiera acompañarme algún cacho de mis largos rodajes de los domingos preparando Sables. Por entonces ellos también preparaban ilusionados su primera maratón, y compartieron conmigo algunas horas de entrenamiento, muchas reflexiones y sobre todo risas. Bueno, pues aquel día camino del monasterio del Pueyo, devotamente admirados por mi gesta en el desierto, me sometieron a muchas preguntas sobre mi experiencia en la carrera. Yo todavía fascinado por la reciente vivencia, les narraba apasionado todas las sensaciones que había percibido allí. Y hasta tal punto me vine arriba, que sin dudarlo les manifesté que ellos también podían ir a esa carrera, disfrutarla y terminarla.
Rafa y José Hernán me miraron con sonrisa sesgada y gesto escéptico; pero Paco, Paco sin dudarlo manifestó con su característico ademán afable y quijotesco:
-"Dentro de unos años". “Cuando esté más preparado”.
Dicho y hecho. En ese preciso instante Paco comenzó su metamorfosis, y sospecho que aquel día fuimos  testigos privilegiados del nacimiento de “Ornitorrinco”. Los siguientes tres años y en tiempo récord, participó en algunos maratones más, Ultra Trails, airón manes, e incluso como remate terminó la implacable UltraTrail del Mont Blanc.
Y por fin, se sintió preparado.
Cuatro años más tarde, en el dos mil doce, y como aseveró aquel día bajando del Pueyo, se inscribió y participó en la Maratón de Sables. Y no solo eso, la disfrutó y la terminó.
Y definitivamente se transformó en el Ornitorrinco. Una especie única. 
Un curioso animalito endémico de Australia sí, pero desde entonces también habita un espécimen en este sector oriental del Somontano. Un ejemplar único, que se afirma la mayor parte del tiempo al trote por caminos yermos y solitarios, nada en piscinas y pantanos, o circula en bicicleta por carreteras secundarias. De lo contrario, se oculta en su casa junto a su prole, donde deposita "sus huevos" para descansar.
Ahora en su madurez, es mucho más activo durante el día que por la noche. Sin embargo en su juventud, y según fuentes bien informadas, esto era al revés. Otra característica del Ornitorrinco Somontanes, es que tiene poco pico; Muy por el contrario es reservado y discreto. Vamos, que en un principio y si no te tiene confianza, conversando tiene menos vocabulario que el correcaminos. Pero no os dejéis engatusar por su ilusoria formalidad o parquedad en palabras. Su ingenio para deleitarnos con fantásticos y divertidos escritos en su blog, o ahora con este ocurrente libro, es soberbio.
Paco, o más bien ya Ornitorrinco, a lo largo de estos años, ante mis ojos, se ha convertido en un auténtico “Superhéroe”. 
Y aunque supuestamente los superhéroes nos fascinan por poseer aquello que nos gustaría ser o lograr a todos: Invisibilidad, fuerza excepcional, volar, etc, etc, creo que por lo contrario nos fascinan porque sencillamente los admiramos y en cierta forma nos representan.
Y estos superhéroes de carne y hueso como Paco, se caracterizan por poseer una o varias capacidades especiales o súper poderes: Fuerza de voluntad inexpugnable, resistencia inhumana, habilidades atléticas, y sobre todo gran inteligencia. Se distinguen por su lucha desinteresada, y su estructura de valores morales como, generosidad, sacrificio, autocontrol, o amistad, y se enfrenta a sus propias limitaciones siempre rebasándolas.
Y como no, como buen superhéroe doble identidad: Una de "paisano" como el doctor Paco Jordán aparentando ser una persona corriente, padre de familia, amigo fiel, o dentista, y otra como superhéroe: ”Ornitorrinco”.
Bromas aparte, la historia de Paco es una historia de amor al deporte, de voluntad y pasión, de lucha por romper sus propios límites e incluso sobrepasarlos. Paco, en realidad no posee poderes sobrenaturales, pero si pertenece a esa legión de superhéroes hechos a sí mismos, nacidos de algún compromiso personal desconocido que los enfrenta a su entorno, transformándolos sin remedio poco a poco en seres con un afán de superación imparable. 
Es un campeón. Y lo más admirable y elogiable para mí, es que él no lo cree. Porque los verdaderos campeones no están hechos solamente de entrenamientos, triunfos y medallas; los verdaderos campeones están hechos de pasión, voluntad, deseo, ilusión y sueños. Y a todo eso no le gana nadie. Nos demuestran a diario que la diferencia entre lo imposible y lo posible, reside en la voluntad, y que la clave del éxito deportivo no está en la práctica, si no en el tiempo que eres capaz de mantenerla. Es una prueba viviente de que el deporte no construye el carácter, más bien lo revela.
En lo que a mí respecta, Paco u Ornitorrinco, aunque en su modestia jamás lo reconocerá, es uno de los mejores deportistas barbastrenses de todos los tiempos, al que aún le queda mucho recorrido en su historial. (Javi Subias)

miércoles, 28 de marzo de 2018

DELEITE


Deportivamente hablando, señalamos como De Élite a un grupo minoritario de personas que tienen un nivel o unas marcas, digamos superior a los demás.
 Pero si la expresión “DE ELITE” la unimos, y le cambiamos de lugar la L, asoma la palabra “DELEITE”.
Una chorrada o carambola gramatical, que simplemente me sirve para explicar como utópicamente es sencillo cambiar el chip, aunque no fácil. 
No generalizo, porque de todo hay en la viña del señor, pero observo una enorme mayoría de gente que corre durante unos años, y después lo deja por falta de motivación. Habitualmente gente de mediana edad para arriba.
Y sobre todo cuando su comienzo en el deporte está influido o estimulado por conseguir un objetivo a o lograr una  marca.
Una vez conseguido esto y el consiguiente subidón de vanidad, la continuidad la mantienen un tiempo con el anhelo de mejorar aún más esa marca, o realizar una distancia más larga.
Pero al final de este recorrido, tarda mas o tarda menos, se termina la motivación por esa fórmula.
Mejoras tus marcas hasta un limite ya acreditado e insuperable, y has corrido todas las distancias que te has  propuesto. Y ya no les motiva salir a correr. Salir por salir; correr por correr.
Debes cambiar el chip.
Y este cambio insignificante, no significa restarle carácter, si no sumarle corazón.
Es un darle la vuelta a las cosas, y   diferenciar y/o separar lo que nos parece urgente de lo verdaderamente  importante, dando oportunidad a eso, a lo importante.
Primero reflexiona bien sobre tu verdadera necesidad, que distará mucho de conseguir marcas, distancias, o batir a tu vecin@ de abajo.
Evalúa la verdadera influencia que el deporte ha tenido o tiene en tu vida, y delibera sobre tu manera de abordarlo.
Los que habéis empezado a correr no hace mucho tiempo, o lo estáis haciendo ahora, haceros unas preguntas (bueno, y los demás si queréis también):
¿Quién era yo antes de comenzar a correr?, ¿Cómo era?, ¿Por qué decidí comenzar a hacerlo?, ¿Qué me agobiaba antes de declararme oficialmente corredor o corredora?
¿En tu respuesta aparecen las palabras estrés, nervios, tensión o crisis?...
En tal caso...
Si correr en particular o hacer deporte en general, te ha ayudado a superar todo eso, o va camino de hacerlo, ¿por qué ahora, una vez seducido y beneficiado por esto de correr o hacer deporte, por culpa de ritmos o retos, transformas nuevamente esa efectiva terapia en una vía de estrés, nervios o tensión?.
¿No te das cuenta que conviertes tu alivio o desahogo de nuevo en tu tormento?.
¿Y todo por estar en “la élite”, regional, local, de tu club, del facebook, o de tu barrio?
¡Olvídalo y deleitate!.
Estoy de acuerdo que en algunos casos, durante algún tiempo, uno puede deleitarse sin perder de vista lo que quiere lograr puntualmente, pero ha de valorar siempre explícitamente y sin coacciones, cómo cometerlo desde lo físico, lo mental, lo enérgico, e incluso espiritual, disfrutando de todo ello.
Posteriormente, evita excusas y justificaciones que de antemano te hagan angustiar y creen obstáculos en tu camino.
Por desgracia somos humanamente limitados, pero a la contra, por suerte asimismo ilimitadamente humanos con todas sus consecuencias.
Yo soy deportista, corredor o montañero de DELEITE. ¿Y tú?.